viernes, 15 de diciembre de 2017

LAS ALMADRABAS

LAS ALMADRABAS

Todos los años los atunes cumplen su ciclo biológico, desde las frías aguas de las costas noruegas hasta el cálido Mediterráneo. Cuando llegan aquí, buscando aguas limpias y con el influjo de la luna llena, vienen empujados por la necesidad del desove y solo se pueden capturar con red porque no se paran a comer, ni reparan en cebos.
El "atún de derecho" que entra en Mayo y Junio, es un atún pleno y glorioso, de carne apretada y sabrosa que resuma sangre vigorosa y jugosa grasa.
Este atún de ida se realza culinariamente de forma sencilla y sin necesidad de grandes aderezos ni condimentos. El "atún de vuelta", magro y fatigado por la puesta, es de carne seca y poco apreciado gastronómicamente; sale en Julio buscando aguas atlánticas rumbo al Oeste.
Aprovechando los movimientos migratorios de los atunes, el hombre desde muy antiguo, ha utilizado especiales artes de pesca para capturar este preciado animal, que los romanos llamaban "cerdo de mar "porque pensaban que se alimentaban de las bellotas que producían unas supuestas encinas que crecían en el mar.
Estas artes de pesca son las que hoy conocemos como Almadrabas que, etimológicamente, proviene del árabe (lugar donde se golpea) pero que ya eran conocidas en tiempo de los tartesos.
La forma y utilización de la almadraba ha ido evolucionando a través de los tiempos, pero en esencia sigue siendo lo mismo, un laberinto de redes formado por galerías y puertas, una trampa para los atunes en la que pueden entrar pero no salir. Los tipos mas conocidos de almadrabas son; las "de vista" también llamada "de tiro", que se emplearon hasta mediados del siglo XIX y la "de buche" que son las que se emplean actualmente.
La almadraba de tiro (siglo XVIII) era móvil y estaba formada por dos redes, sedal y cinta con las que se formaba un semicírculo que recogía en su interior a los atunes. Una vez formado el semicírculo, se tiraba de las redes desde tierra para atraer a los atunes hacia fondo de poca profundidad en el cual eran golpeados por los pescadores para poder capturarlos.
La almadraba de buche consta de dos partes fundamentales: el cuadro y las dos raberas. El cuadro es la parte principal, es la zona donde quedan atrapados los atunes.
Sus dimensiones son enormes, mas de 300 m de largo y un ancho que va desde unos 16 m hasta mas de 50 m dependiendo de la zona.
Las raberas son una serie de redes dispuestas verticalmente, cuya misión es guiar a los atunes hacia el cuadro.

Existen dos raberas: la rabera de fuera y la rabera de tierra. Suelen tener varios kilómetros de longitud.
La rabera de fuera hace de embudo, obligando a los atunes a dirigirse hacia la zona entre tierra y la almadraba. Dependiendo de sí se utiliza para capturar atún de derecho o atún de revés, la rabera de fuera se coloca en un extremo u otro del cuadro.
La rabera de tierra se sitúa transversalmente a la costa y es la que corta el paso al atún obligándolo a dirigirse hacia el cuadro.
El cuadro está dividido en cuatro zonas: Cámara, Buche, Bordonal y Copo.
Entre la cámara y el buche existe una puerta llamada boca por la que entran los atunes. Suelen tener dos bocas, una a cada lado de la rabera de tierra, que se abren o cierran dependiendo de sí la captura será de atún del revés o del derecho.
Del buche, el atún pasa al bordonal. En el fondo de esta existe una red (puerta del bordonal) que al levantarla aísla al atún impidiéndole volver hacia atrás.

Por último, el atún pasa al copo, la parte mas estrecha y la única que tiene un fondo formados por redes.
Una vez el atún en la cámara, hay que llevarlo hasta el copo para recogerlo y subirlo a los barcos; para lo cual existe una red vertical llamada colador que, tirada por medio de dos barcas, arrastra al atún desde la cámara hasta el copo.
Cuando los atunes quedan atrapados en el copo, se levanta poco a poco la red de fondo hasta que el atún se queda sin apenas agua, momento en que, por medio de arpones, se van subiendo a las embarcaciones que previamente se han situado alrededor del copo.
( Texto de José Mª Pérez Moreno y José Luis Flores Paniego)
A modo de introducción de lo que son la pesca con almadraba he querido iniciar este modesto artículo con las líneas que anteceden de los autores citados. Ahora vamos a lo de Calpe.
Ignoramos si las instalaciones de salazón de los Baños de la Reina utilizaban una almadraba para surtir de pescado a la factoría calpina. Ya los árabes en el siglo X utilizaban la pesca con red y la llamada almadraba mora. Mucho más pequeña que la que nos ocupa.
Si sabemos que en 1403 el Concejo de Calpe se quejó al  Duque de Gandia, Alfons El Vell, de los perjuicios que ocasionaba a los pescadores locales la almadraba.
La primera almadraba grande se coloca en Moraira en 1579 por parte de Jeroni Salvador con marineros sicilianos y no cogen pescado por su desconocimiento de la costa. Al año siguiente, se monta en Benidorm. En 1584 se instala una en Javea y el 28 de Junio es destrozada por un temporal. Finalmente, en 1589 se coloca una en Calpe en las proximidades de los Baños de la Reina. Se puso tarde y mal, por ser el "arraez" ( patrón) nuevo en esta costa. Después se puso otra en la Fosa.
El 27 de Enero de 1592 se presenta una inspección en los almacenes de la almadraba calpina. Almacenes que fueron construidos por Juan de Orduña. El alcalde Antoni Perles firma la relación de objetos que tenía la almadraba " per no haver arraissos, ni mariners de l’almadraba". Curiosamente, el Alcalde firma con una cruz ante el cura Bertomeu Serra que actúa como secretario.
En 1603 el Duque de Lerma, válido del Felipe III, obtiene el privilegio de explotación de las almadrabas en exclusiva. En aquella época había 17 puestos almadraberos desde Peñiscola a Orihuela.
A principios del siglo XVII por la Cuaresma que es cuando se montaban las almadrabas, venían a Calpe más de 200 personas a trabajar. Dábase la circunstancia que toda esta gente creaba gran cantidad de problemas en la tranquila población. El pago a los almadraberos era el 7 % de las capturas y si no cogían nada, sólo el pan y el vino.
En 1792 las ocho almadrabas que se calaban desde Tortosa a Cartagena estaban trabajadas todas por gente de Benidorm. Tradicionalmente, los mejores instaladores. Dándose el caso de que los últimos que trabajaron en la de Calpe hasta 1954 eran inmigrados de dicha localidad.
En 1866 la crisis almadrabera era ostensible. En el litoral valenciano, la ausencia de licitadores en muchas subastas y los bajos precios con que se adjudicaron varias concesiones, eran claros síntomas del declive. con el tiempo dejaron de calarse un gran número de almadrabas.
Los mayores rendimientos se obtenían en las de Benidorm, Tabarca y la Vila Joiosa que, junto a la de Calpe, eran las que se mantenían en activo al finalizar el siglo XIX. Todas las almadrabas, incluso las más productivas, conocieron una reducción en el precio de salida en la subasta. Disminución que obedecía a las pérdidas declaradas por los arrendatarios en temporadas anteriores, para que los precios de licitación en la siguiente subasta fuese bajo.
En Julio de 1924 se realiza un Reglamento que regula lo concerniente a las almadrabas. Se calaran de "paso" del 1º de Febrero al 30 de Junio y de "retorno" del 20 de Junio al 30 de Octubre. En estos años sólo quedaban 4 almadrabas en la provincia de Alicante; Tabarca, Villajoyosa, Benidorm y Calpe.
En ese año de 1924 trabajaban en la almadraba calpina 27+2 hombres que cobraron 24.000 pesetas en total. Pescaron 37.400 kilogramos de pescado con un valor de 60.421 Ptas.
En 1943 se arrienda la almadraba calpina por última vez a Santos Galán Arrabal de Pesquerías de Levante. Momento que recogen las dos imágenes que acompañan a este artículo.
Esta almadraba necesitó de 32.000 metros de cable, 18.000 kilogramos de Abacá para el cuadro y 8.000 para el Cop ( cáñamo) , 32.000 Kg. de corcho, 95 anclas de 20 a 1.000 Kg. Todo ello a un coste de 1.200.000 pesetas. El gran coste del montaje de las almadrabas fue el que propició su desaparición.
Las últimas almadrabas de la provincia de Alicante fueron en 1954, las de Calpe y Villajoyosa, Benidorm en 1955 y Tabarca en 1960.
Andrés Ortolá Tomás


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